El modelo sanitario en España siempre ha sido una referencia para otros países, pero en los últimos años, esta idealización del sistema se ha estancado e incluso deteriorado en algunos aspectos.

Esto no quiere decir que no siga siendo óptimo para según qué intervenciones o servicios. Lo mismo sucede con la alternativa más viable: el seguro privado.

Si bien, es la forma más rápida de ahorrar en esperas, obtener diversas opiniones médicas para una misma patología y un diagnóstico rápido en el tiempo, así como decidir dónde realizar un servicio sanitario, el seguro privado también tiene sus contras, pues no todas las aseguradoras y contratos son iguales.

Pero como esto último merece un artículo aparte, vamos a centrarnos en valorar realmente el servicio prestado y por qué le damos tan poca importancia al mismo y ponemos ciertas actuaciones profesionales, sean públicas o privadas, a la altura del servicio de teléfono, pagar la comunidad o la factura del gimnasio.

precio prótesis de rodilla

Los españoles tienen derecho a una sanidad pública y gratuita

Pues bien, esta primera premisa que viene justificada en el mundo laboral «por pagar a la seguridad social durante años trabajados» es, quizás, el propio problema de no percibir realmente el precio que asume la administración en los servicios públicos o tu seguro médico ante ciertas consultas, medios de diagnóstico, cirugías, hospitalizaciones, etcétera…

Al final, lo que muchos hacemos es despreocuparnos por el coste real que tienen estas cosas y, por consiguiente, desconocer que por ejemplo estar un día en el hospital cuesta una media de 650€ al día, o que una complicación grave en un recién nacido que debe permanecer en UCI es de los costes más caros de la Sanidad llegando a suponer una factura aproximada de 90.000€ para salvar la vida humana.

A pesar de que productos sanitarios, material médico, medicamentos y estancia en hospital se han ido reduciendo en precio y tiempo, todavía una prótesis de rodilla, algo frecuente en nuestro país, supone una media de 3 días en el hospital, el coste de la propia prótesis y los honorarios del equipo médico. Y como debe intuirse, la cifra mínima de factura está por los 6000€.

Sanidad pública vs Sanidad privada

En la sanidad privada, cabe decir, que mutuas o incluso clínicas privadas, constituyen desde hace tiempo centrales de compra para abaratar instrumentación o material, pero aún así el coste en España sigue siendo elevado si lo comparamos con otros países como en Alemania.

En la sanidad pública, el Ministerio tuvo que dar carta blanca a la creación de este tipo de centrales de compra formadas por hospitales públicos y universitarios para poder reducir el gasto sanitario y a regañadientes con la industria farmacéutica que tuvo que aceptar la nueva situación legal.

Todo esto, aunque no lo parezca, nos afecta directa o indirectamente como ciudadanos. Y tiene una sencilla explicación.

En la sanidad pública, un médico puede tiene la opción de tener más libertad en cuanto al instrumental o material para trabajar, mientras que en la sanidad privada queda establecido el tipo de material que deberá usar un médico para trabajar en las mismas condiciones.

Es decir, se nos plantean varios problemas. Por un lado, si estás en la pública, el médico puede usar más instrumental de lo necesario o requerido, con el consecuente gasto de dinero que supone.

Por otro lado, si estás en la sanidad privada y eliges el mismo material, la aseguradora va a pagar a la clínica el límite máximo establecido en base al Sistema Nacional de Salud o sus actuarios, con lo que muchos médicos quedan atrapados entre progresar bajo un equipo médico y hacerse una «marca», o bien, pasar al ámbito público y competir con otros departamentos para el mismo resultado.

Precios de algunos actos e intervenciones médicas

Tomando de referencia los precios de una comunidad autónoma al azar, por ejemplo Andalucía, podemos hacernos una idea de la media en el resto de comunidades.

La consulta médica ordinaria de atención primaria en el horario normal supone 50€ de media, mientras que la consulta de enfermería se reduce a la mitad

Estos precios aumentan en factura a medida que salen del «horario normal» o se realizan a domicilio, sin contar los servicios de ambulancia.

Una consulta con la matrona son 30€, mientras que la sesión de preparación al parto puede suponer 100€.

Si nos vamos a la cirugía ambulatoria, una intervención en un párpado por un orzuelo enquistado o un chalación supone una media de 300 a 400€

Una operación de cataratas, que es una intervención quirúrgica habitual, tiene una media de 1500€, siempre y cuando no se opere también de glaucoma bilateral ya que el precio se duplicaría.

La ligadura de trompas en la Comunidad de Madrid, suele tener una factura entre 700 y 900€ de media.

Una ecografía normal representa entre 80 y 100€, así como la mamografía que puede llegar a los 350€.

Precio Cirujía España

Hasta aquí, a medida que vamos leyendo, algo que consideramos un chequeo normal, una prueba frecuente u operación habitual, si tuviésemos que asumir dicho coste de dos o tres cosas en un año, empezaríamos a plantearnos muy seriamente nuestra propia economía ya que empezaría a verse afectada para sufragar estos importes.

El parto, que conlleva la hospitalización más habitual en España, pero que supone movilización de medios y personal, tiene una media de 1200€, pero si es requerida la inducción hay que sumarle entre 600 y 700€, y sí al final, el bebé nace por cesárea, al coste total se le suman 1000 a 1300€ más.

Esto nos da un total de 3000€ de media en un parto sin complicaciones, considerando los precios mínimos y sin tener en cuenta los días de hospitalización.

Los análisis clínicos: cada petición suma euros en la factura

Los análisis clínicos varían según lo que el profesional, bajo su criterio médico, solicite al laboratorio de análisis.

Precio análisis clínicos

Es decir, que la persona puede acceder al análisis ordinario de hematíes, serie leucocitaria, colesterol, tiroides, etc…, pero debemos considerar que cada petición tiene un coste unitario.

Por ejemplo, la alfa amilasa o el colesterol total suma un precio de 1€ o menos por prueba, mientras que una solicitud de anticuerpos en el análisis puede ascender a 100€.

A medida, que se pidan más cosas y salgan del formato estándar, el coste del análisis se dispara.

Si en dichas pruebas constase, por ejemplo, una valoración de los antígenos HLA Clase 1 por genética molecular alta resolución, en la factura del análisis el precio ascendería a más de 1000€.

Lo mismo ocurre con los estudios o pruebas de paternidad, que tienen una media comprendida entre 1000 y 1300€.

Pero bueno, tampoco debemos alarmarnos ya que los análisis más frecuentes suelen tener importes ya establecidos o cada prueba «básica» tiene un coste no superior a 3€.

¿Por qué resulta tan caro un seguro médico?

Pues bien, llegados a este punto, deberíamos formularnos la pregunta desde otra perspectiva.

La cuestión es ¿por qué nos resulta tan caro un seguro médico en vista del coste de las pruebas o el precio de la hospitalización?

Sin entrar al detalle en otras pruebas como son los trasplantes de órganos que pueden ser cubiertos también por un seguro médico privado y, donde algunos como en el caso de pulmón puede ascender hasta los 60.000 u 80.000€, o cosas tan vitales como una quimioterapia, donde cada sesión puede costar alrededor de los 500€, es normal ahora pensar que pagar entre 50 a 100€ al mes por un seguro privado no sea tan caro a ciertas edades para sufragar cualquier imprevisto que altere nuestra salud.

Como una opinión neutral, respetamos los diferentes motivos que pueden conllevar a no adquirir un seguro de salud y éstos van desde depender íntegramente del sistema público, la barrera de los tramos de edad en este tipo de seguros, la idealización de que el seguro no sirve para nada, el elevado precio que supondría para una unidad familiar de muchos componentes o el no poder acceder por padecer ya una patología previa o una circunstancia que impida el aseguramiento.

De hecho, desde nuestra experiencia en Adeslas, sabemos que la primera barrera fundamental para clientes y usuarios interesados es el precio de la póliza, puesto que referente a la oferta asistencial, las coberturas y el cuadro médico disponible en toda la geografía española no suelen haber quejas.

También sabemos que las quejas y reclamaciones son la principal fuente de información los seguros en internet, en las redes sociales, en los comentarios y, como no, la competencia, porque al final todo son empresas (incluida la Sanidad Pública) en un sector, el de la salud, que como las farmacéuticas, suelen tener un doble rol en el funcionamiento del sistema sanitario.

El seguro de salud no es más que un contrato legal que disipa el riesgo entre los asegurados.

La disipación del riesgo permite que el coste para afrontar determinados servicios o actos médicos sean posibles gracias al pago de un prima que nada tiene que ver con el coste real de las pruebas, una operación o una estancia en el hospital.

Entre sus beneficios destaca el acceso más rápido y directo a determinados servicios, permitiendo un ahorro del tiempo, que en ocasiones es fundamental para la salud o la vida de una persona.

Por el contrario, también tiene sus limitaciones en otras intervenciones donde la solución se encuentra en la Sanidad Pública, pero esto es algo en lo que no vamos a entrar ya que es de ámbito profesional.

No debemos pasar por alto también que en mundo tan global que vivimos, nuestra sanidad también puede cubrirnos en el espacio europeo con la tarjeta sanitaria, pero más allá de éste, solamente será el seguro médico quién pueda ayudarnos a nivel internacional, o bien, nuestro propio bolsillo en caso de no disponer del mismo.

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